domingo, enero 22, 2006

Cada quien tiene que hacer su cuenta de cómo va lo que está haciendo"




Subcomandante Marcos en Campeche, 22 enero 2006

"Este movimiento es nuevo: no estamos volteando a ver a Bolivia ni Latinoamérica. Estamos volteando a ver la historia de nuestro país y a nuestra gente", declaró hoy el subcomandante Marcos ante un centenar de simpatizantes y adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en la capital de Campeche. Y abordó con inusual amplitud el tema de la destrucción ambiental, en respuesta a las participaciones de activistas de Ciudad del Carmen que protegen la Laguna de Términos y la riqueza marina en la mera boca del lobo petrolero.

"Cada quien tiene que hacer su cuenta de cómo va lo que está haciendo. Es así como dice la Sexta Declaración", manifestó Marcos esta mañana, y puso el ejemplo de los trabajadores del campo. "Ayer, en Bécal, vimos muchos".

Señaló que en todos lados son verdaderas "las historia de despojo, de robo, de vueltas y vueltas para trámites que nomás te dicen da otra vuelta y no hay solución. En otras partes de la península escuchamos lo de la destrucción de la naturaleza y la discriminación de los indígenas, las mujeres, los jóvenes".

Incitando a la concurrencia a tomar la palabra, el delegado Zero advirtió que, si en la cuenta que saquen los campechanos del deterioro del medio ambiente, el despojo de tierra y el desprecio a las mujeres, concluyen que son "por mala suerte o porque así quiso Dios, éste no es su lugar". Pero si en la cuenta sale el nombre de un rico poderoso, y es el mismo responsable de la miseria de los campesinos o de la destrucción de la naturaleza, pues entonces "no tenemos por qué luchar separados".

Lo habían precedido una decena de oradores, jóvenes y mayores, campesinos, trabajadores de la cultura, estudiantes y ambientalistas. "Este es un estado donde hay 20 familias de ricos, doscientas de semirricos, que son sus aduladores, y 200 mil familias de pobres", resumió Omar Chuquiní.

"Los ricos de hoy son los mismos de antes de la Revolución y se han apropiado de los partidos políticos." Entre otros casos, mencionó el del empresario Alberto Arceo Corcuera, quien "postuló" a un yerno con el PAN, a un hijo con el PRI y otro con el PRD para las elecciones venideras.

"La pobreza tiene impuesta una cortina de humo. Sólo se ven las casas de los ricos, que ellos llaman 'centro histórico', y el mantenimiento se lo cargan al pueblo".

Otros apellidos "ilustres" que sonaron en la sesión fueron Rodríguez Barrera, González Curi, Castellot, Azar García, Sansores... Campeche sigue siendo propiedad de unos cuántos.

Rodolfo Ramírez lamentó la escasez de dirigentes campesinos no corrompidos, y el señor Lázaro aseguró: "Campeche sigue siendo tierra de piratas. Ahora se roban el petróleo. No puede haber conformidad, pero muchos no se atreven a hablar, pues tienen miedo de ser perseguidos". Otros participantes testimoniaron amenazas personales, cierre de alternativas para apicultores y campesinos

Héctor, un joven del colectivo cultural Diálogos Posmodernos, expresó su aspiración por una creación artística "emergente" para la cual no hay espacios. "El arte y la cultura deben llegar al pueblo."

Más adelante, tras la participación de un miembro del Partido de Trabajo, el subcomandante Marcos manifestó que la otra campaña no se puede aliar con el PT, "un partido que se va donde está el dinero" y es capaz de marchar del brazo de asesinos de campesinos, "como lo hizo con Rubén Figueroa" en Guerrero.

Explicó que la otra campaña no está invitando "a todos a que le entren, sólo a hombres y mujeres que vean que éste es su espacio y puedan darle sentido al trabajo de lucha que hacen desde su lugar".

Aseguró: "Estamos ya en un movimiento nacional. Hay hombres, mujeres, ancianos y niños dispuestos a luchar en toda la República. A veces son pocos en un estado, a veces miles en un solo lugar. Así es como está llegando".

Lamentó el desconocimiento de tantas luchas, como las de los defensores del medio ambiente, "que hasta que están en la cárcel se sabe qué están haciendo". Y comparó la destrucción de los recursos con "una guerra, como si soltaran bombas y empezaran a destruir todo. Podemos ver que la Tierra se está destruyendo y se está cambiando el mapa con el desplazamiento de comunidades para poner centros turísticos". Y con los desastres también son los pobres quienes salen perdiendo.

"No tenemos por qué esperar a que termine esta destrucción", apuntó. La naturaleza en México "la está destruyendo la autoridad que se encarga de protegerla y cobra por eso, algo que no comprenden en otros países". Marcos describió cómo se arrebatan las tierras a los campesinos en nuestros días, y anunció:

"Este movimiento es nuevo. No estamos volteando a ver a Bolivia, ni Latinoamérica. Estamos volteando a ver la historia de nuestro país y a nuestra gente. No elegimos ir a entrevistarnos con grandes líderes; escogimos venir a hablar con ustedes. A los que nunca se ha tomado en cuenta su voz, su pensamiento".

Se pronunció por un espacio donde "se encuentren las voces diferentes", para buscar y encontrar la respuesta de lo que hay que hacer. "Si no le entramos ahora, ya no va a hacer falta después", comenta, con el ejemplo de la devastación ecológica: si no es ahora, ya no habrá medio ambiente que defender. "Si seguimos esperando que alguien lo haga, nos vamos quedar esperando."

Marcos también señaló que el Plan Puebla-Panamá "puso una frontera" que marca del sureste mexicano a la Tierra del Fuego: "los que hay que cuidar para que no se brinquen la cerca de los gringos".

Ante un centenar de campechanos reunidos esta mañana en el salón Los Globos, Marcos refirió que al salir de Chiapas la otra campaña contaba con 11 personas de Campeche dispuestas a entrarle, "y después de ver ayer, en Bécal, descubrimos que hay un chingo". Llamó a los presentes "a trincarse allí donde tienen su lucha, y empiecen por enseñarnos", respondiendo implícitamente el comentario crítico de un ambientalista de Ciudad del Carmen, integrante de la organización Marea Azul, que había manifestado "extrañeza" al ver que el movimiento zapatista "no atiende en profundidad el tema de la destrucción de los recursos naturales".

Marcos renconoció que es "el mismo enemigo" el que destruye la naturaleza y el que despoja al pueblo. En ese sentido, las luchas son una. Y sugirió que, al terminar el recorrido de la otra campaña por la región, se haga un primer acuerdo del sureste, como luego otros similares en las demás zonas del país, incluidos "los que están en la otra campaña y 'del otro lado' a la vez".

Volviendo a la comparación con lo que sucede en Latinoamérica, declaró: "Aquí no es una persona que llega al poder, es todo el pueblo el que hace las cosas". Y refiriéndose al sistema político nacional, también "aquí vamos a barrer con todo y lo vamos a hacer de nuevo, todos".

Mencionó que "la única cosa que les puedo decir, nomás no la anden publicando, es que nosotros vamos a ganar". Este movimiento "está empezando; vamos a darle el color, la forma que sean decididos por la mayoría".


http://www.jornada.unam.mx/2006/01/23/012n1pol.php