viernes, enero 20, 2006

"ha empezado a nacer un gran movimiento nacional de lucha de izquierda anticapitalista"


Subdelegado Zero, Yucatan, 20 enero 2006

Los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), empezando por el presidente Vicente Fox y el "ridículo" gobernador Patricio Patrón Laviada pretenden convertir a Yucatán "en una gran hacienda", afirmó el subcomandante Marcos aquí al cerrar con un mitin su gira de tres días por la entidad.

"El México y el Yucatán de Fox y de Patrón Laviada han construido otra vez una estructura de castas, donde está esta casta maldita mero arriba" y la gran mayoría, abajo, dijo el Sup en el discurso más fuerte que ha pronunciado contra el Presidente en los 20 días que lleva recorriendo el país encabezando la otra campaña.

Ante unas 2 mil personas reunidas en la plaza principal de Mérida, el delegado Zero sostuvo que en unos cuantos años Fox ha cambiado el país "regresándolo al siglo XVI, cumpliendo así el cambio para todos que prometió en su campaña", en 2000.

Antes, en Chichén Itzá, una de las zonas arqueológicas más visitadas de México, denunció que el gobierno pretende construir ahí un centro comercial, por lo que llamó a los pueblos indígenas a "levantarse y defender nuestra historia que los ricos quieren convertir en papel sanitario".

La primera actividad pública de Marcos hoy fue en la zona arqueológica para respaldar la lucha de más de 500 artesanos que dicen haber recibido amenazas de desalojo de autoridades estatales y federales.

Defender nuestra historia

Al pie de la escalinata de la pirámide mayor, cerrada por trabajos que realiza el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el subcomandante dirigió un mensaje a los mayas allí reunidos.

"Nuestra jefa, la comandanta Ramona, fue informada de que vendríamos. Ella era artesana, de ahí sacaba para vivir. Con sus manos iba haciendo maravillas, hablaba de un mundo que unía el pasado y el futuro. Era una de nuestros jefes, era mujer y artesana, y nos encargó antes de morir que viniéramos y les entregáramos su saludo. Hoy estoy cumpliendo la orden que recibí, y el mensaje es que tenemos que defender nuestra historia que la quieren vender como si fuera papel sanitario", aseveró en el acto que había iniciado con un minuto de silencio en memoria de Ramona, a petición de los artesanos.

Marcos manifestó que los ricos "quieren hacer de nuestra historia algo muerto para venderlo como si fuera un animal para comerlo, y nosotros tenemos que unirnos para no permitirlo".

Insistió en su llamado a los pueblos indígenas de México a unirse para defender su historia. "Nosotros estamos viendo lo que el gobierno quiere, que es convertir esto en un centro comercial y quitar lo que ensucia, lo que hace feo el lugar: los indígenas mayas artesanos para que puro blanco esté caminando aquí sobre los muertos", agregó.

Según Villevaldo Pech, Chichén Itzá es visitada cada año por un millón y medio de personas, lo que genera ingresos superiores a los cien millones de pesos (no millón y medio, como erróneamente dijimos en la nota publicada este viernes), pues el costo de la entrada es de 98 pesos. El INAH cobra 48 y el gobierno estatal 50.

"No están solos compañeros", les dijo el delegado Zero a los artesanos al pedirles que "no se rindan, no se vendan y no dejen la lucha", porque de ahora en adelante serán apoyados por mucha gente en todo el país.

Después del acto, que duró unos 40 minutos, el dirigente zapatista retornó a Chablekal para comer y preparar su participación en el acto de la plaza central de Mérida, que comenzó pasadas las 20.30 horas con la bienvenida que le dieron adherentes de la Sexta declaración de la selva lacandona en Yucatán.

Después, Marcos provocó que los aproximadamente 2 mil asistentes vivieran minutos de expectación, ya que anunció que se quitaría el pasamontañas y así lo hizo.

Se subió a la pequeña mesa que estaba en el estrado y comenzó con un "buenas noches, Yucatán". Luego, con voz pausada, agregó: "sabemos que están muy preocupados por el pasamontañas. Entonces, primero me lo voy a quitar delante de todos". Enseguida se despojó de la roída gorra café descolorida y comenzó a quitarse la prenda. Fueron momentos de gran expectación. "Espérense porque se me cae la peluca", exclamó y comenzó a jalar la capucha de lana hasta retirarla totalmente. Sin embargo, abajo llevaba la de tela negra delgada que utiliza donde hay calor, como aquí. Un "¡ah!" de alivio se escuchó en toda la plaza.

"Traemos un mensaje y queremos que escuchen: ya nos quitamos el pasamontañas y esperamos que el gobierno también se quite la máscara que está usando para engañarnos a todos", afirmó en tono enérgico.

"Vimos y entendimos lo que está pasando en Yucatán, pues escuchamos la palabra de gente humilde y sencilla, y lo que estamos viendo es que estos gobiernos del PAN, empezando por el señor Vicente Fox y siguiendo por el ridículo de Patrón Laviada, que'sque está gobernando este estado, quieren convertir a Yucatán en una gran hacienda, como si no hubiera pasado todo lo que ha pasado y no hubiera tanta dignidad y rebeldía en este pueblo, quieren convertirnos otra vez en peones acasillados de sus grandes haciendas", expresó.

"Si recuerdan cuando el señor Vicente Fox ofreció el cambio para todos y que todo iba a mejorar, en efecto, cumplió: ha cambiado el país, y Yucatán, con el gobierno de Patrón Laviada, pero hacia atrás. En unos cuantos años, Yucatán y México han regresado al siglo XVI, y la forma de relacionarse con los de abajo es con la misma altanería y desprecio que tenían los grandes hacendados en la época de los Montejo", subrayó ante los aplausos de los asistentes.

"Ese es el mensaje que los hermanos que luchan en este estado quieren que demos a esos capataces de los grandes ricos, a los que con el color azul del PAN gobiernan el país y dicen que Yucatán", asentó.

Sostuvo que lo que están haciendo los panistas en el poder es "convertir el trabajo en un delito y a los trabajadores del campo, de la ciudad y del mar en criminales para meterlos en la cárcel u obligarlos a que emigren a Estados Unidos y que esas tierras vuelvan a ser de su propiedad, como en el tiempo de los hacendados, y las ofrezcan en venta al extranjero".

Sin embargo, afirmó, con la otra campaña "ha empezado a nacer un gran movimiento nacional de lucha de izquierda anticapitalista contra esos, los modernos hacendados, como el gobernador de Yucatán, el presidente Fox y toda esa camarilla".

Insistió en que "la solución no está en que el gobernante cambie de color o de partido político sino en organizarnos aquí abajo para hacer más grande la lucha", para hacer una transformación radical que va a llegar hasta donde tiene su gobierno el imperio de las barras y las turbias estrellas porque esta gran rebelión está empezando desde abajo, desde el sureste de México".